viernes, 10 de febrero de 2012

The Last Winter - Cap. 3

Orgasmos

Su mirada me infundaba miedo, sus cabellos caían sobre mi frente, mi corazón latía a lo doble de lo normal y mis lágrimas empezaban a asomarse.

- ¡Yoochun, me lastimas! - dije volteando el rostro a un costado.

- ¿Te duele? - quitó una de sus manos que sostenían las mías y apretó mi miembro haciéndome gemir dolorosamente. - ¿Te duele?

La sonrisa de sus labios era amplia, mientras veía como las lágrimas rodaban por mis mejillas.

- ¡Por favor, Yoochun suéltame! - supliqué.

De repente la puerta se abrió mostrando a un Top bastante ebrio y extrañado por la escena que presenciaba.

- Yoochun... - dijo por fin desde la puerta.

- ¿Qué mierda quieres? ¿Qué no ves que estoy ocupado? ¿O eres tan imbécil que no sabes distinguir? - dijo con fastidio.

- Yo venía a pedirte que jugáramos. - sonrió perversamente.

- No, voy a jugar con Jae. - ignoró lo que el otro le proponía.

- ¡No! ¡Yo no quiero! - dije sollozando, haciendo que Yoochun me mirará con enojo.

- ¡Me vale madres si quieres o no! ¡Yo si quiero! - dijo furioso.

- Déjalo y vamos. Además te gusta como jugamos o ¿No? - preguntó.

Yoochun volteo a mirarlo. Claro que le gustaba, le encantaban los juegos de Top, pues no siempre podía estar con un actor porno sometiéndose a sus expertas manos. Me miró de nuevo, encontrándose con mi rostro húmedo y suplicante.

- ¿Y mi madre? - preguntó mi hermano.

- Se quedo completamente dormida. Tenemos la casa para nosotros. - dijo con tono sensual.

- ¡Mierda, mierda! - me soltó y caminó hacía el pelinegro. Yo suspire aliviado - Pero no te preocupes gatito - dijo mientras Top lo tomaba de la cintura acercándolo completamente hacía él - Esta lechita... - se agarro el miembro por sobre el pantalón - ... sigue siendo tuya.

El mayor lo sacó de mi cuarto y me sonrío. Tal vez muy en el fondo no era tan malo, se había llevado al zángano ese, o tal vez no quería que hiciera algo con otro. Uno nunca llega a comprender la mente de un hombre como él.

Cerré la puerta, puse el despertador, me cambie y me acosté a dormir. Sin embargo, no pude hacerlo pues los gemidos escandalosos de aquellos dos pervertidos se oían por toda la casa, lo peor era que su recámara estaba casi al lado de la mía y empezaba a calentarme.

- ¡Ahhh! ¡Métemelo todo! - gritaba mi hermano desesperada y sensualmente.- ¡Mas, mas... Ahhh!

Traté de taparme los oídos con una almohada, con algodón, con los dedos. ¡Nada servia! No podía creer que mi madre no lo escuchara y tampoco podía creer que mi fiel "amigo" comenzara a reaccionar al escuchar a mi ¡Hermano! Era inverosímil. Me mordí los labios y traté de pensar en otra cosa mientras miraba al techo.

- Yunho... - susurre. En ese momento para mi mala suerte todas esas caricias y gestos de horas antes llegaban a mi cabeza y si eso lo conjugaba con los gritos de mi hermano, todo salía a lo contrario de lo que quería. Miré hacía abajo viendo como un pequeño bultito crecía dolorosamente.

- ¡Maldita sea mi puta suerte!- maldije mientras me sentaba en la cama - ¡No, no! No pienso masturbarme mientras se cogen a mi hermano.

- ¡Ahhh, si... Top! ¡Más rápido... ahhh!

- Eres tan estrecho... ¡Ahhh! Lo tienes tan rico.

Podía sentir las manos de Yunho recorrerme, sus jadeos empapándose con mis gemidos escandalosos, su miembro completamente erecto sobre el mío, sus labios besando los míos mientras mis manos tocaban su trasero. - ¡Ah! - no podía mantener mi mano lejos de mi "amigo"; así que me baje el bóxer y vi como me suplicaba para que lo tomase entre mi mano. Y así lo hice, comencé a acariciarme despacio, deteniéndome un poco en la punta para hacer pequeños círculos. 

- ¡Ahhh! - mis gemidos empezaban a salir de mis entreabiertos labios - ¡Yunho!

- ¡Mas duro! ¡Ahhh!

- ¡Me encantas Yoochun!

Mi vaivén se hacía más y más rápido. Eché la cabeza hacía atrás y mordí mi mano libre, tratando de callar un poco aquellos gemidos que se hacían más escandalosos a cada caricia.


- ¡Mmm, sí, así me gusta!

- Solo un poco más ¡Ahhh, muévete mocoso!

- ¡Mierda! Me vengo... - dije tratando me no ser demasiado desvergonzado, mientras aumentaba el ritmo. - ¡Ahhh!

- ¡Yoochun!

Aquello había acabado, tanto ellos como yo habíamos terminado al mismo tiempo, bueno aunque esos dos habían empezado primero. Pero, ¿Qué se podía esperar de un muchacho de veinte años que acababa de dejar de ser virgen? Miré mi mano absolutamente empapada con aquella sustancia viscosa, sonreí avergonzado por lo que acababa de hacer y todo gracias a mi volátil imaginación.

Me levanté de la cama y corrí hasta el baño, tomé un trozo de papel higiénico y me limpié; abrí el grifo y me lavé la cara, pues había transpirado bastante. Ya no se escuchaba ruido alguno, seguramente de lo ebrios que estaban se habían quedado dormidos. Me sequé el rostro y cerré el grifo, salí del baño y pude ver que realmente Dios me odiaba.

Ahí estaba mi amado hermano, totalmente desnudo y boca abajo encima de mi cama, haciendo cosas extrañas con sus largas piernas, mientras me miraba sonriente.

- ¿Yoochun? - dije asqueado

- ¡Hola gatito! - respondió con picardía.

- ¿Qué no estabas cogiendo con Top? - pregunté.

- Si, pero... - volteo el cuerpo traviesamente dejándome ver ese cuerpo perfecto que a tantos llamaba la atención y que yo no veía desde hacía más de diez años de esa manera - Ya acabamos de jugar y ahora quiero estar con mi hermanito. - sonrió.

- Creo que será mejor que te vayas, mañana tengo que ir a la escuela y no quiero llegar con cara de perro a medio morir. - quería que se fuera de mi cuarto.

- ¡Ah! Solo quería ver esto contigo. - levanto la mano y vi el rostro de Yunho y el de Top en la portada de una película. Jamás en lo que llevaba de conocerlo lo había visto "actuar". Algo que según yo era mejor pues así no habría escenas de celos estúpidas de mi parte.

- ¡Yo no quiero! Ya te dije que mañana hay escuela, y... - no me dejó continuar.

- Vamos gatito... - hizo puchero - Me la regalo Top y también sale tu amiguito, el muerto de hambre, Yunho.

- ¡Yoochun yo no quiero ver! - estaba bastante nervioso. En realidad no quería hacerlo, no quería ver lo que en realidad significaba "trabajar" para Yunho.

- ¡Pues ni modo!- Se levantó y puso la película en el reproductor de DVD - ¡Te jodes!

- ¡Yoochun! - corrí a su lado - ¡Te dije que no! - lo jalé del brazo haciéndolo voltear bruscamente hacía mí - ¡Hago lo que tu quieras, pero no la pongas!

- ¿Lo que quiera? - Una sonrisa extensa se dibujo en sus labios.

- Sí, pero no la pongas. - supliqué.

- ¡Ok! - quitó la película y apagó el reproductor. Tragué saliva, seguramente me había metido en un grave, muy grave problema.

- ¿Y? - dije con la voz temblorosa.

- Y... ¿Qué? - me miró de nuevo mientras ponía la película en su caja - Me deberás una gatito, pero no te preocupes que ya me la sabré cobrar. - dijo y salió del cuarto.

¿Tan fácil había sido deshacerse de él? En realidad yo pensaba que iba a ser más difícil. Encogí los hombros y me acosté, el sueño me estaba matando, y mañana sería un largo y frío día.

To be Continue...

No hay comentarios:

Publicar un comentario