miércoles, 25 de abril de 2012

The Last Winter - Cap. 5

Cap. 5 Respira

Miraba la caja que tenía en la mano. Se odiaba por no correr tras de él, en el momento que había salido huyendo de su departamento, aún estaba semi desnudo y el aire frío comenzaba a colarse por las ventanas. Era cierto lo que le había dicho sobre que no sabía si en verdad eran algo, se sentía confundido, pero también era cierto que él jamás había tenido una pareja estable y por primera vez trataba de hacerlo con Jae, ya que era la única persona con la que sentía esa corriente eléctrica recorrerlo cuando lo miraba; pero tenía que admitir - aunque le doliera en el alma - que durante la semana que llevaban de novios se había acostado con más de seis personas, no incluyendo a las personas con quién trabajaba. Tal vez su destino era estar solo y seguir viendo a las personas de la manera en que lo había hecho la mayor parte de su vida... como un objeto sexual, tal y como lo veían a él.

Aún recordaba por que había decidido convertirse en un actor de esa clase. De adolescente su hambre de sexo lo volvía loco, no había noche que no soñara o imaginara haciéndose el amor, con quién o con lo que fuera; en ese tiempo lo adjuntaba a la pubertad y a los cambios hormonales, sin embargo al llegar a la adultez esa necesidad crecía al extremo de solo ahorrar para poder conseguir a alguien para poder desfogarse.

---------Flash Back------------
Hace seis años atrás.

Era invierno, iba camino a una audición para un comercial de comida rápida, sabía de sus aptitudes para la actuación, así que probaría suerte, ya que el dueño del mini supermercado en el que trabajaba lo estaba volviendo loco.

Llego y pidió una forma para llenar, sería el numero 109 y apenas iban en el 19, así que decidió caminar por ahí mientras llegaba su turno. Recorrió los estudios donde se grababan distintos tipos de comerciales y películas clase B. Todo iba perfecto, seguramente sería ya su turno así que decidió regresar, pero algo llamo su atención...gemidos. El ruido provenía de uno de los sets, miro al interior y por la manera en que lo hacían llego a la conclusión de que era una película para adultos, se asomo un poco más - en realidad le excitaba mirar - de pronto una de las chicas que estaban dentro se acerco hacía él.

- Hola. ¿Vienes al casting? – Preguntó amablemente.

- Yo...no...Mi nombre es Yung Yunho – Respondió.

- ¿Y sabes actuar?

- Pues no muy bien...-sonrío tímidamente.

- Ven conmigo. - La chica lo tomo del brazo, lo llevo hasta un remolque que estaba cerca del set y entraron en el.

El no podía creer que estuviera perdiendo su lugar dentro de aquel comercial, seguro le pagarían bien. La chica lo miro expectante y cruzo los brazos, él solo volvió a sonreír y decidió que lo mejor era mirar al suelo.

- ¿Y bien?-pregunto la chica.

- …… - no decía nada.

- Vamos no seas tímido, Quítate la ropa. – le ordenó.

Yuu la miro extrañado. ¿Qué era lo que tramaba esa mujer con ojos color miel y cuerpo de diosa? No sabía que hacer, no sabía ni siquiera si saldría corriendo despavorido y gritaría que sería violado o simplemente hacer lo que esa linda mujer le decía.
-Vamos....-eso había sido suficiente definitivamente saldría corriendo y gritaría que sería violado. - Esta bien...yo empezaré.

Yuu se quedo completamente estático al mirar como la chica desnudaba su moreno y perfecto cuerpo, aquella sensación de ardor en el pecho volvía a resurgir al ver aquel cuerpo ya totalmente desnudo frente a sus ojos. La chica lo tomo de la mano y lo llevo hasta la cama que se encontraba al fondo del remolque, él sencillamente no reaccionaba, muy al contrario a su entrepierna.

- Eres rápido muchacho...y grande. – sonreía.

- Yo...

Su cerebro reacciono, no perdía nada con intentarlo, además se moría de ganas por hacerlo y de ninguna manera aceptaría quedarse "así".

Después de esa "muestra de sus habilidades" y tras la respuesta positiva de la directora de la compañía, había empezado con su carrera, yendo de películas de bajo presupuesto, hasta películas con un gran peso administrativo. Ahora era considerado como uno de los diez mejores y más guapos de ese genero, tal vez no ganaba las millonadas que él deseaba, pero tampoco era mal pagado.

---------Fin del Flash Back------------

Sonrío ante aquel recuerdo. El frío empezaba a hacer efecto en él, así que se dirigió a su recamara, miro el desorden en el que se encontraba esta; la cama aún estaba húmeda, la toalla que había utilizado para limpiar a Jae estaba en el suelo, llena con el aún fresco liquido, la tomo entre sus manos y se sentó en el filo de la cama.

- Jae....lo siento. - cerró los ojos y lamió la toalla, amaba el sabor de su amante y mejor amigo, aún no lo quería perder...aún no.

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Entramos a la casa, nuestros padres esperaban en el comedor. Mi padre tenía una copa de vino tinto entre los dedos, y mi madre le platicaba sobre una excelente tarjeta de crédito que no formaba parte de su colección.

- Ya llegamos...-dijo Yoochun secamente.

- ¡¡¡Ya era hora Jaejoong!!! ¿Sabes cuanto tiempo llevamos esperándote? - Decía mi madre enojada- ¡No vuelves a ir con Shim Changmin, entendiste Park Jaejoong!

- ¡¡Ya basta!! - dijo mi padre dando un golpe en la mesa- Siéntense… Y tú ya sirve la cena - le dijo a una de las muchachas que ayudaban en casa.

La joven llevo la cena, mientras Yoochun la miraba lujuriosamente cuando se acercaba a él, pero para su desgracia mi padre se percato de ello.

- Podrías contenerte. - le dijo cuando la chica entro a la cocina- Eso es no tener modales.

- Lo siento, pero no creo que eso signifique que no tenga modales - rió- Si no que tengo unas… - no pudo continuar.

- ¡¡Cállate!! - grito mi madre.

Era extraño que todos cenáramos juntos, jamás lo hacíamos, ni siquiera en navidad, aún así mi pena se hacía menos pesada viendo como Yoochun hacía rabiar a nuestros padres.

- Hoy exactamente falta una semana para navidad -dijo mi padre haciendo que volteáramos a mirarlo

- Sí. ¡¡El día de los hipócritas!! - mire a mi padre y a mi hermano, esta vez Yoochun había ido demasiado lejos.

- Este año haremos una fiesta. – Dijo, ignorando el comentario de Yoochun.

- ¡¡¡Enserio!!! - los ojos de mi madre parecieron brillar.

- Sí y pueden invitar a sus amigos. – reafirmó.

Yoochun lo miro extrañado con una ligera capa de desconfianza, luego me miro a mí.

- Bien... - dijo mi hermano.

- ¿Eso era lo que querías decirnos? – Pregunte. La verdad era que me sentía mal y quería que descansar.

- Eso y que en media hora parto a Canadá. – dijo.

- Pues que te vaya bien papi - dijo burlándose - Él y yo tenemos que hablar. – Yoochun me tomo de la mano y me llevo casi arrastrando hasta su recamara.

Hacía poco mas de cinco años que no entraba a su recamara, y estaba muy a lo contrario de lo que yo imaginaba, estaba ordenada. La enorme cama me recordaba a la cama de Yunho, solo que la de Yoochun tenía un lindo y fino edredón de seda persa. En su cuarto había una pared llena de guitarras bastante caras y hermosas, un televisor de plasma como el que yo tenía en la mía, un potente estéreo, un escritorio con su portátil encima y un lindo sofá de piel negro; todo lo que normalmente tendría una recamara...un vestidor y un baño.

- ¿Que? ¿Por qué esa cara? - dijo sentándose en la cama.

- Hacía mucho que... no entraba a tu recamara. – dije mientras la examinaba bien.

- Esta bien ¿No? - sonrío.

- Si es linda... ¿Y el edredón? – Pregunté.

- Me lo trajo Yesung. – contestó.

- ¿Tu novio?- pregunte apenado.

- No...Solo es con alguien con quién me acuesto. – sonrío.

-¡¡Ah!! Pero ¿Por qué me trajiste aquí? – pregunte confundido.

- Hazte como el que no sabe nada - se levanto de la cama y saco una botella de vodka de su vestidor, la destapo y le dio un trago- Toma. – me dijo.

- Yo...-dije sin muchas ganas.

- ¡¡No seas niño!! ¡¡Tómale!!-le di un trago y se la devolví -¿Por que andabas con ese idiota?

- Yo lo amo. – dije con un hilo de voz.

- Tú no puedes amarlo. Eres un mocoso y él ya esta bastante crecidito. Además es actor porno, y es igual o más puto que yo - le dio otro trago y me la devolvió


- No…Yunho...- le di de nuevo un trago- Él no es así.

- Entonces ¿Por qué estabas llorando hoy? Venías de su casa… ¿Verdad?

- Él y yo...nos peleamos...pero…

Estuvimos hablando sobre lo que Yunho significaba para mí y para mi hermano. La botella se acababa y Yoochun saco otra - ahora de whisky - seguimos hablando un poco más animados, pero ahora le cambie los papeles.

- Y ¿Por qué eres así? - pregunté

-Así… ¿Como? – preguntó confundido.

- Tan...fácil - reímos al mismo tiempo.

- No sé...a ver dime ¿Por que eres tan tonto?

- Pues porque así nací. – respondí, riéndome de lo que había dicho.

- Pues igual yo. - le dio un ultimo trago a la botella. Ya eran más de las dos de la mañana y yo ya estaba bastante mareado, aún así no quería irme todavía, pues habían pasado bastantes años desde que habíamos estado tan bien juntos, claro sino fuera por sus acosos. – Jae -se puso serio y le pego a la cama cariñosamente – Ven...

- ¿Qué pasa? - dije sentándome a su lado.

Me tomo de la barbilla y poco a poco acerco sus labios a los míos, provocando un fugaz roce, yo no puse resistencia y me deje llevar. Sus labios eran tan suaves y cálidos, nos miramos y sonreímos, lo tome de las mejillas y lo bese apasionadamente, nuestras lenguas exploraban minuciosamente la cavidad ajena, mientras las manos de Yoochun empezaban a aventurarse desabrochando el saco de mi uniforme escolar.

- Jae...-se separo jadeante tratando torpemente de abrir el saco.

- ¿Te ayudo? - dije y el solo afirmo con la cabeza.

Desabrochamos el saco lentamente, de vez en cuando rozando nuestros labios, saboreando nuestros ebrios alientos, mientras sonreíamos traviesamente; al desabotonarlo totalmente, Yoochun se percato del mal estado de mi camisa y me miro, yo solo lo bese suave y me la quite, haciendo lo mismo con su playera; sus ojos color miel me hipnotizaban, era tan hermoso, ahora entendía por que era el preferido de tantos.

Empezó a lamer mi cuello, mientras que con una de sus manos acariciaba mi pecho, podía sentir su cabello frotarse contra mi piel, provocando en mi suspiros delicados y cortos, me recostó en la cama finamente, mientras subía despacio dándome cortos besos, se detuvo en mis labios y los lamió sensualmente, siguió su camino hasta llegar a mi cabello y ahí se detuvo por un momento, mientras con una de sus manos trataba de desabrochar mi pantalón.

- Rrrrr....-ronronee en su oído, y el me miro con una sonrisa.

- Ahora si quieres lechita... ¿Gatito? - pregunto con tono divertido y lascivo a la vez.

-Ajá...-dije y empecé a lamer lenta y pausadamente su cuello, su respiración se hacía más agitada.

-Jae... mmm... – gimió.

- Yoochun... - me acerque a su oído- Dale de comer a este... indefenso gatito… - susurré
Por fin pudo desabrochar mi pantalón y lo saco lentamente junto con mi ropa interior, en tanto yo trataba sin ningún éxito de desabrochar el suyo.

- El mío tiene trampa...-dijo y me beso, beso que tuvimos que terminar por falta de aire.

- Y... ¿Cuál es? - sus juegos empezaban a gustarme- Dime… ¿mmm?

- Primero tienes que despertarlo totalmente. - sus ojos entrecerrados y su lujuriosa sonrisa me hacían excitar en demasía. - Si no... No va a salir a jugar. - dijo y solo se abrió la bragueta.

- Entonces...- metí la mano he hice contacto con su piel sensible, ganándome un gemido por parte suya, entre tanto se apoyaba con los brazos sobre la cama y comencé a acariciarlo ágilmente, teniéndolo pronto siguiendo el ritmo de mi mano con sus caderas.

Su cara y sus gemidos satisfacción denotaban placer puro, lo tome por la nuca y lo acerque hacía mí, besándolo de la misma salvaje forma que lo estaba haciendo disfrutar, arrancándole suspiros pesados; de pronto y sin yo pensarlo, me excite tanto que jale bruscamente su entrepierna que ya sobresalía de sus pantalones, haciendo que detuviera mi mano con la suya mientras yo trataba de sonreír.

- Te gusta jugar rudo... ¿Gatito? – preguntó.

Se levanto y me dejo recostado. Golpee mi cabeza con la palma ¿Cómo había sido tan idiota como para echar todo a perder? Se había metido en una puerta que suponía que era el vestidor. ¡¡¡¡¿En realidad había sido tan idiota?!!!!

-Yoochun yo...- me apoye en los codos para poder verle mejor, pero en lugar de verlo enfadado, ya estaba completamente desnudo y traía una bolsa de papel rosada en las manos - Yoochun...-el me miro y con una enorme sonrisa se acerco a mí.

- Si te gusta jugar rudo...entonces juguemos. - De la bolsa saco una correa con un collar que parecía para perro totalmente de cuero y me la puso en el cuello.

- ¿Qué es esto? - pregunte mientras el extremo donde venía la agarradera de la correa la amarraba a uno de los pilares de la cama.

- Eres mi gatito...y te portaste mal. - regreso a la bolsa y saco una línea de bolitas de color rosado, que estaban atravesadas con un cordón bastante largo, mis ojos se abrieron por completo... ¿Acaso aquello era lo que yo suponía? - Híncate y voltéate.

El alcohol y la excitación nublaban mi mente a tal grado que en vez de parar con aquella sucia acción, hice lo que el me pidió.

- Meow...meow...-maullé, ya en cuatro, listo para entregarme a su jueguito.

-Bien gatito.... - Abrió un poco mis piernas y separo mis trasero, se recostó quedando su cara debajo de mi miembro y comenzó a lamerlo.

- Yoochun… - gemí.

Pude sentir como lentamente algo empezaba a entrar a mi ano, mientras las lamidas se convertían en succiones, voltee a mirar que era y me encontré con la fila de bolas en su mano y una a medio entrar.

- Ahhhhh... Yoochun... - encogí el rostro hacía mi brazo, ya había entrado la primera y las chupadas de Yoochun se volvían más enérgicas - ¡¡¡Ahhhhhh!!! - así entraron las otras tres, mientras él seguía lamiendo.

De pronto dejo de lamerme y me tomo de la cintura jalando su cuerpo hacía arriba, hasta que su miembro totalmente erguido quedo a la altura de mi trasero, que ahora era invadido por cuatro bolas rosadas que me hacían sentir completamente lleno, lo mire con los ojos entreabiertos y la boca llena de saliva ardiente, mientras sus labios esbozaban una pervertida sonrisa.

- ¿Se siente bien? - Tomo mi miembro en su mano y empezó a masturbarme lentamente; deje caer la cabeza en su hombro, tratando de ahogar los gritos de placer que retenía en mi garganta- Los gatitos felices...ronronean.

Me incorpore un poco, quedando mi rostro justamente arriba del suyo, su mirada sensual me provocaba placer, el solo tenerlo tan cerca de mi, me provocaba un placer indescriptible, era mi hermano y lo amaba como eso... un hermano, sin embargo esta vez… Esta vez me sentía tan bien que serlo me importaba muy poco.

- Rrrrr…mmmm…rrrr - hice lo que el me pidió, esta noche sería su esclavo… Su gatito.

Jalo el cordón sin piedad y las bolas salieron disparadas, me había dolido como el demonio, pero trate de morderme los labios pues mi madre podría oírnos, se acerco a mi oído y lo lamió.

Sin perder oportunidad me penetro, jalando mi cuerpo para sentarme encima de su caliente y palpitante miembro.

-ahhhhhh...Yoochun... -cerré los ojos.

- Muevete...vamos.... – me dijo dulcemente.

Me tomo de la cintura y comenzó a moverme de arriba hacía abajo con fuerza. El collar me lastimaba y cada vez que daba saltos raspaba mi cuello, pero sin importarme aquel ardor, empecé a ayudarle y pronto ya estaba cabalgando solo, sus ojos no dejaban de mirarme; me agarro de la nuca y me acerco para besarme, por fin podía gemir dentro de sus labios.

Alguien toco a la puerta y yo me quede estático, lo mire aterrorizado… ¿Acaso nos había descubierto? Él solo sonrío.

- Sigue...- susurro, yo lo mire asustado - Sigue Jae...-hice caso y empecé de nuevo, solo que esta vez más lento y menos sonoro, volvieron a tocar- ¿Quién? - por fin hablo.

- Soy yo hijo ¿Puedo pasar? - mi madre estaba afuera y yo moría de terror, aún así no me detuve.

- No... Estoy ocupado...-me miro.

- Te buscan. – dijo mi madre.

- ¿Quién? - me tomo de nuevo y empezó a hacerme saltar más rápido.

- Hyun Joong... esta en la sala.

- Dile que....- no aguante más y me corrí - Ahora voy... - agache el rostro y me sostuve de su abdomen, ese orgasmo me había dejado fuera.

- Bien... - se oyó como mi madre se iba, y él volvió a sonreír.

- Bueno gatito. - tomo mi barbilla y me hizo míralo- Es hora de tu lechita.

Soltó la correa del collar y me hizo cambiar de posición, dejándome debajo, yo solo aferré mis piernas a su cuerpo y lo abrace, su cabello rozaba mis mejillas.

- Ahhhhhhh... Yoochun... ahhhhhhhhh – gemía como loco.

Las estocadas se hacían más rápidas y ardientes, empezó a masturbarme, mientras me besaba con pasión, podía oír nuestra piel húmeda chocar ferozmente y sus gemidos ahogándose en mi boca, haciéndome de nuevo terminar, pero ahora en su mano.

- ¡¡¡Ja… Jae... ahhhhhh!!! - sentí como un placentero calor recorría mis entrañas, y lo abrace, nuestras respiraciones jadeantes y agitadas chocaban sobre nuestros labios, lo mire y él lo hizo de igual manera.

- Te quiero hermano...- dije mientras quitaba los cabellos que se habían pegado en sus mejillas.

- Yo más gatito malo....-me apretó las mejillas con sus manos y se levanto, fue por una toalla y me dio una a mí, se limpio y se vistió, yo lo miraba sentado en la cama aún desnudo, definitivamente era perfecto, ese era mi hermano. - ¿Qué pasa gatito?

- Eres...perfecto... - se acerco a mí, se sentó a mi lado y me beso fugazmente.

- Tú también lo eres...por eso debes alejarte de ese hijo de puta, entiéndelo Jae - yo solo agache la cabeza, eso era imposible, yo lo amaba.- Y esto es el precio de no haber querido ver la película conmigo. - me miro juguetón.

- Lo supiste cobrar bien. - sonreía, aún me sentía mareado.

- Sí...buenas noches gatito. - salió de la habitación dejándome solo. Sabía que todo lo que había pasado era malo, pero lo necesitaba, de alguna manera lo necesitaba.

Tome mi ropa y me fui a mi cuarto, no se oía ruido, seguramente Yoochun había salido y mi madre estaba durmiendo ya; me di una ducha y me acosté, me acurruque en la cama, acaricie mis labios y cerré los ojos.

-Yunho.... – susurré.

To be Continue...